Hace un par de años me invitaron a escribir sobre Carlos Busqued para revista Quema. Recién viendo tuits viejos de Carlos volví a buscar el articulo y vi que Quema ya no está más online así que se me ocurrió ponerlo acá para tenerlo a mano.
Un mundo de dolor
Carlos Busqued estuvo lidiando con el mundo toda su vida,
por eso cuando en 2008 le llegó la notificación del mismísimo Jorge Herralde, fundador
y director de Editorial Anagrama, con la noticia de que su novela estaba entre
las finalistas del premio y que, aunque no lo había ganado, le había gustado
tanto que había decidido publicarla, Busqued sintió que el mensaje venía de
otro mundo. No del suyo, sino de uno donde las cosas estaban bien.
A días de su fallecimiento su amigo Sergio Mansur figuró el
particular perfil de Busqued compartiendo algunas de sus aficiones en las
columnas del diario Hoy día Córdoba; “coleccionista
de comics bizarros; amante de los pasajes más truculentos de la segunda Guerra
Mundial y ensamblador de maquetas de aviones; defensor de la pornografía como
espacio de inmunidad; adepto a desviaciones y rarezas de la naturaleza (…) Esta
enumeración constituye sólo una parte del personaje, bastante parecido a él y
fundamentalmente hecho de palabra escrita y relatos.”
Los datos duros dicen que Carlos Sebastián Busqued nació en
Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco en 1970 “Me
costaría contarte momentos felices de chico que no sean estar leyendo y estar
solo” y que dejó este mundo de dolor en Buenos Aires, el 29 de marzo de
2021. En el medio vivió 25 años en Córdoba, donde se recibió de ingeniero
metalúrgico y se cagó de odio como un
culiado teniendo que soportar la opresora
cultura hegemónica de la docta. “Si
tenés un poco de sensibilidad Córdoba te aplasta” dijo en una entrevista. En
sus tuits Carlos solía renegar del cuarteto y del multimedio Cadena 3, este
último tal vez la punta del iceberg de aquel 70% del voto amarillo en la
provincia mediterránea. Pero su paso por Córdoba también tuvo cosas buenas, una
cofradía de amigos “El circulo de la serpiente”, los primeros acercamientos a
la escritura y su trabajo como productor radial en los programas El otoño en Pekín, Vidas Ejemplares y
Prisionero del Planeta Infierno, además de haber colaborado en la revista El Ojo con Dientes.
En 2007 se mudó a Buenos Aires donde residió hasta su
muerte. Busqued trabajaba en la Universidad Tecnológica Nacional y además dos
veces al mes viajaba a Córdoba a dar clases. Escribió dos libros, Bajo este sol tremendo (2009) y Magnetizado
(2018) y participó en el último número de la mítica revista Cerdos y Peces, medalla que se colgó con
orgullo ya que era un admirador de la revista y de su creador, Enrique
Symns.
“Todos somos nuestro
propio libro explicativo de por qué salieron mal las cosas”, escribió Carlos
Busqued en Twitter el último 22 de marzo
Bajo este sol
tremendo
Su única novela está ambientada en un pueblo chaqueño ficcional
que era la mezcla de dos pueblos reales, “Lapachito” es una de esas poblaciones
abandonadas donde lo único constante es la sordidez y el calor. “Chaco es un lugar muy concreto, vos te
tenés que poner mucho las pilas porque si te caes ahí a los dos meses están los
huesos” comentó el autor mientras mostraba la calavera de un mono carayá
que adornaba su biblioteca en una entrevista que está disponible en YouTube.
La prosa de Busqued es escueta, parca, concisa. Se da maña
para ir amasando suspenso, la escritura está al servicio de sus bestias;
Personajes un tanto anestesiados por la marihuana y el alcohol, aunque más que
eso dan la impresión de alejarse del mundo como reflejo de supervivencia. Busqued
dijo que trazó una línea y descartó todo lo que no hacia al texto monolítico. Repetía
mucho ese concepto “monolítico”. Si, el ingeniero que construía monolitos. Nada
sobra en la literatura de Busqued, nada es ornamental, si sacas una palabra se
te cae la oración al piso.
En Bajo este sol… son
varias capas. Mientras se transita la
historia principal, solapada pero en el mismo tono, se cruza una meticulosa analogía
simbólica representada en la ferocidad del mundo animal; insectos, elefantes,
calamares gigantes. También hay humor, mucho humor y metáforas dosificadas que
redondean a esa salvaje criatura que forjó Busqued y conquistó a Herralde.
En los años siguientes la novela fue traducida al alemán, al
francés, al italiano y al inglés. En 2017 Adrián Caetano llevó su adaptación a
la pantalla grande: “El otro hermano”,
a Busqued la película no le gustó, incluso dijo que tardó un buen tiempo en
verla.
Magnetizado
Es septiembre de 1982, Ricardo Melogno es un joven de veinte
años recién salido del servicio militar y acaba de cometer la seguidilla de
cuatro asesinatos de taxistas en una semana, todos en la misma zona. “Esto es matar por matar” la operatoria
de los cuatro crímenes fue calcada. Ricardo se tomaba un taxi, en un momento lo
hacía detener y disparaba su pistola calibre 22 cerca de la sien del chofer,
después se fumaba un pucho acompañando al moribundo. No le interesaba la plata,
se llevaba la documentación y solo en un caso se llevó unos pesos. De ahí se
iba a comer a un bar de taxistas, también por esa zona de Mataderos. El caso
tuvo en vilo a la policía y los medios pero solo un tiempo - dijo el autor - ya
que entonces se vivían los últimos coletazos de la dictadura y se empezaban a
conocer crímenes incluso más macabros que los de Melogno.
La muerte siempre estuvo en la obra y en las intervenciones
públicas de Busqued, en sus tuits, en su blog. Es que ¿Acaso hay tema más
importante qué ese?
En Magnetizado
Busqued desaparece y más que una crónica escrita parece planteado como un documental
audiovisual. Herzog dice que “el cine documental debe desasociarse del
periodismo” Busqued en su libro parece seguir y conseguir esa máxima. Me
refiero a la categoría de “periodismo policial” que desde el vamos se para en
una orilla y desde ahí señala con el dedo de manera tendenciosa. Donde el
encuentro con el otro siempre está mediado por alguien que es normal y todo el
tiempo está diciendo que él es normal y el otro es un monstruo. Apropósito de
esto Enrique Symns solía decir “fijate si tomará partido el periodismo que
tiene una sección que se llama policiales”
este no es un dato menor en la obra de Busqued, es un factor homogenizante que
recorre sus dos libros. De alguna manera lo que se reitera en la obra de
Busqued es que no hay monstruo. Que ser o no ser el monstruo es una cuestión de
perspectiva, de encuadre, de sistema. Porque mientras haya un monstruo para
señalar nos quedaremos tranquilos, pues el monstruo no seremos nosotros, porque
acá pareciera que la patria, como el monstruo, siempre es el otro.
En Magnetizado el
trabajo de investigación es exhaustivo. Reconstruye el caso a partir de más de
noventa horas de entrevistas, recortes de diarios de época, documentos forenses
y testimonios de psiquiatras. La clave de la segunda y última obra de Busqued
es el montaje, en el cual lleva adelante una apuesta estética muy bien lograda,
buscando el efecto de arrancar de cuajo la subjetividad, por tramos lo logra y
la voz del cronista desaparece por completo.
El Busqued de Twitter
“Aguante fingir la
propia muerte”, tuiteó el 16 de enero de este año desde su cuenta Un mundo de dolor @carlosbusqued.
Después de su fallecimiento armaron Un mundo de dolor bot @perdondm que hace parecer que Busqued sigue
tuiteando desde ultratumba. Sus comentarios tienen la capacidad de actualizarse
automáticamente en cada relectura, con cada retuit. En ese antro, el más
lúgubre de las redes sociales, el ingenio corrosivo y nihilista de Carlitos
parece no tener fecha de caducidad.
“Twitter es la interacción social que puedo sostener: la
corto cuando quiero y me voy a dormir”
En la decena de entrevista que podemos ver de Busqued en
YouTube se advierte como su voz profunda y su aspecto gigantesco – tal vez en
la línea de Laiseca - contrasta con su
risa infantil y esas remeras con frases de corte humorístico.
Si nos vamos más atrás en el tiempo no podemos obviar la
memoria de su blog personal, sito en http://borderlinecarlito.blogspot.com/
y abandonado por el autor el 17 de diciembre de 2016 aunque aún sigue ahí,
iluminándonos con su luz de estrella muerta. En Borderline Carlito están sus
obsesiones y algunos experimentos mezclados con reflexiones a modo de diario de
aquellos años.
Busqued fue un hijo de la clase laburante de la argentina
profunda que conoció y sintió en carne propia “Esa sensación de estar siempre en el reculo del mundo”. Además
venía de otro palo por lo que nunca fue parte de los esos guetos aduladores de
aura palermitana tan propios de los talleres literarios. Busqued dejaba en
claro que odiaba esas “mariconadas”
de sobarse el lomo y festejarse los delirios de grandeza mutuamente. Tampoco tuvo
un respaldo familiar que le auspicie el berretín y ni siquiera ligó el típico
puestito por contactos. Nada lo condicionaba y así andaba sin careta por la
vida, apuntando y disparando con ese gatillo fácil que nos da twitter.
“sin cine nacional
creció el aburrimiento de hijos de sojeros que se dedicaban a ese hobby”
En el medio se comió una “cancelación” ese cover siglo XXI y
bajas calorías del escrache fascista que implementaban los seguidores de
Mussolini.
Omar Genovese dedicó un artículo en Diario Perfil titulado;
“Carlos Busqued ¿en qué quedó la causa por abuso sexual?”
Las imputaciones quedaron en la nada. El Dr. Bernardo Beccar
Varela, su abogado, facilitó la documentación a los medios acreditando el
estado de la denuncia tanto en el ámbito de la Justicia Civil como en la Penal.
Aclaró Beccar Varela que al momento de la denuncia a la supuesta víctima se le
ofreció de manera explícita ejercer la instancia en el ámbito penal
(presentarse para que se lleve adelante el proceso penal), de lo cual manifestó
no hacerlo y consta en los archivos de la misma.
En síntesis, la denunciante nunca se presentó mientras que
Busqued se presentó en ambas causas poniéndose a disposición de la justicia
para acreditar que los hechos denunciados no ocurrieron de la forma en que
fueron relatados en la presentación ante la Oficina de Violencia Doméstica. Más
tarde, el trámite civil se archivó luego de que se declaró el desistimiento
(motivado por la falta de comparecencia de la denunciante a las citaciones que
le hizo el Equipo Técnico del juzgado). Y, finalmente, la causa penal se
archivó porque la misma denunciante no instó la acción penal.
***
“la música linda siempre parece hablar o venir de un mundo que no es
este”
Sun ra, heavy metal, Zappa, dicen
que últimamente andaba en un proyecto novelado sobre Nimrod de Rosario y el
esoterismo hiperbóreo. No pudo ser. Él decía que escribía para que la gente lo
disculpe “entiendo que soy bastante pelotudo”.
Carlos Busqued nos dejó una obra
tan breve como sólida, con él se fue una forma de habitar la literatura. Más
allá de sus sentencias, tan filosas como risueñas, y de esa deliberada
construcción de personaje que tanto disfrutamos, Busqued fue dueño de una
sensibilidad y un talento particular, macerados con lucidez e introspección, y
ese radar corrido que detectaba joyas en este barro de mediocridad. No es poco.
Busqued ya dejó este mundo de dolor, y ojalá haya llegado al cielo media hora antes
de que el Diablo se avivase que había muerto.
Por Ber Stinco
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